«América Latina y el Caribe sigue enfrentando vientos de frente adversos a nivel mundial: tipos de interés elevados, crecimiento moderado por parte del G7, precios bajos para las materias primas y perspectivas inciertas en China, todo se conjuga para debilitar el crecimiento. La respuesta en forma de políticas bien fundadas llevó a una recuperación de las pérdidas de empleo e ingreso resultantes de la pandemia y a una caída en las tasas de inflación. No obstante, la región enfrenta tres desafíos que se refuerzan mutuamente: bajo crecimiento, espacio fiscal acotado e insatisfacción por parte de la ciudadanía. Ampliar la conectividad digital brinda la posibilidad de avanzar en estos tres frentes. Para maximizar los beneficios sociales de la conectividad, así como para asegurar que esta no exacerbe las desigualdades espaciales, educativas, de género o raciales, es importante abordar tres desafíos: primero, ampliar la cobertura a aquellas zonas que siguen estando desconectadas, así como mejorar la calidad del servicio; segundo, mejorar el uso productivo de la infraestructura existente, tercero, como ocurre con cualquier otro tipo de infraestructura, las inversiones en «software» complementario – como habilidades digitales y tradicionales, capacidades gerenciales, marcos regulatorios favorables y mercados financieros más profundos – son cruciales.»
Más detalles: https://openknowledge.worldbank.org/handle/10986/40386
Fuente: Banco Mundial