Por ello, pide al Gobierno que los escuche en una mesa de trabajo, en la que se redacte un documento firmado para que los acuerdos se cumplan.
Recordó que para facilitarles el financiamiento se les exigió que estén bancarizadas. “Antes de la pandemia, solo el 4.5% de 2 millones 100 mil mypes estaban bancarizadas. Por esto, FAE Mype no tuvo acogida”, comentó.
Además, dijo que se exigió que las mypes que vendan al Estado tengan 20 trabajadores, por lo que unas 50 se asociaron con tres o cuatro empresas grandes. “Se hizo el esfuerzo, pero el Estado, compró mandilones, por S/40 millones, al extranjero”, precisó.
En tanto, Jorge Ochoa, presidente del Gremio de la Pequeña Empresa de la Cámara de Comercio de Lima (CCL), dijo que una gran preocupación entre las pequeñas empresas es el pago de Reactiva, pues, la segunda ola las obliga a trabajar a medias y les será difícil cumplir con esta obligación. “Si no venden, no tendrán liquidez y no podrán pagar. Es urgente reprogramar deudas”, agregó.
Explicó que microempresas como bodegas o confeccionistas de Gamarra y vendedores de Mesa Redonda, no tendrán la oportunidad de vender por campaña escolar.