En los distritos más densamente poblados de Lima, el empleo informal se ha vuelto parte del paisaje cotidiano. Está presente en mercados, avenidas, pequeños talleres y servicios a domicilio. Para muchos, esta economía paralela representa la única forma de generar ingresos. No obstante, su verdadero alcance empieza a cuantificarse con mayor exactitud gracias a una nueva herramienta.
El Ministerio de Trabajo y Promoción del Empleo (MTPE) ha lanzado el Registro de Información de Trabajadores en la Informalidad Laboral, diseñado para recopilar datos detallados sobre quienes se desempeñan fuera del mercado laboral formal. Esta base de datos busca servir como una herramienta clave para el diseño de políticas públicas más eficaces.
Según el primer informe de este registro, más de 12 millones de personas trabajan en la informalidad en el Perú, y Lima Metropolitana concentra 3.9 millones de ellas, lo que evidencia la gravedad del problema en la capital. Dentro de esta población, las mujeres representan el 50,8% (2 millones), mientras que los hombres constituyen el 47% (1.8 millones). Además, se identificaron 283 mil trabajadores informales extranjeros, en su mayoría ubicados en zonas con débiles condiciones de empleo.
Distritos con más trabajadores informales
Encabezando la lista se encuentra San Juan de Lurigancho, donde 450.5 mil personas laboran informalmente. Este número no sorprende, dado que el distrito supera el millón de habitantes y opera como una ciudad dentro de Lima. Sus calles están llenas de comercio ambulatorio, talleres textiles y servicios sin control fiscal.
Otros distritos que concentran altos niveles de informalidad laboral son:
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San Martín de Porres – 270,3 mil
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Comas – 223,5 mil
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Lima Cercado – 197,8 mil
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Villa El Salvador – 179,7 mil
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Villa María del Triunfo – 179,5 mil
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San Juan de Miraflores – 168,5 mil
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Los Olivos – 148,6 mil
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Puente Piedra – 144,5 mil
En estas zonas, la informalidad se refleja en tiendas sin licencia, mototaxis, vendedores callejeros y trabajos domésticos sin regulación. A pesar de que cada distrito tiene su propio contexto, todos comparten la escasez de empleos formales y estables.
Ocupaciones predominantes en la informalidad
El registro también identifica las ocupaciones más comunes entre los trabajadores informales. Los vendedores y obreros lideran con cerca de 500 mil personas cada uno. A estos les siguen los técnicos, empleados administrativos y profesionales, con alrededor de 300 mil en cada grupo. También figuran oficios como trabajadores de servicios, choferes, agricultores y artesanos, en menor proporción.
Factores que perpetúan la informalidad
Entre las barreras más relevantes para acceder a empleos formales se encuentran el bajo nivel educativo, la falta de certificaciones laborales, la ausencia de redes de contacto y la situación de pobreza. La nacionalidad también influye: muchos trabajadores extranjeros enfrentan obstáculos adicionales como la carencia de documentos o la no validación de sus títulos profesionales.
Distritos con menor informalidad
Por otro lado, algunos distritos presentan niveles significativamente más bajos de informalidad:
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San Isidro – 31,6 mil
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Jesús María – 30,6 mil
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Pueblo Libre – 27,4 mil
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Magdalena del Mar – 27,2 mil
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Lince – 27,1 mil
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San Luis – 26,2 mil
En estos sectores, la existencia de empresas formales, mejores servicios públicos y mayores niveles educativos explican la menor incidencia de empleo informal, aunque este todavía está presente.

